Denuncian los directivos de la Federación de Bancas de Apuesta, que existen 100 mil puntos de ventas ilegales, en toda la Geografía Nacional. Sitios de Lotería, que usan las plataformas tecnológicas de las empresas telefónicas, para sus actividades delictivas y criminales. Sin que ningún Organismo del Sistema Penal del País, ni del Sistema Fiscal, ponga freno sobre estas acciones.
Recordamos a las autoridades que, su inacción e inmovilismo es contumacia, puesto que todas las casas de apuesta, son sujetos obligados en la Ley de Lavado de Activos. Por tanto, dejar al margen de la Ley a estos negocios constituye complicidad y Contumacia en el lavado de Activos, ya sea, por omisión o comisión.
Es impresentable y una vulgaridad democrática la actitud del Ministerio de Hacienda, de la Procuraduría General de la República y de la Dirección Nacional de Control de Drogas frente a estos Gabinetes Criminales y Delincuenciales, que usan estas fachadas y corresponsalías comerciales para sus fechorías criminales. Sabemos que el Poder Político y Social tiene una gran cuota en los beneficios sociales, electorales y económicos de estos negocios defectuosos. Evidencias incontestables las tenemos en la cantidad de representantes en ambas cámaras del Congreso y en las Corporaciones Edilicias del País. Senadores, Diputados, Alcaldes y Regidores han ganado sus puesto con al dinero de las apuestas.
Pedimos orden y el uso Justo de las Ley en este negocio sucio. La ludopatía, los Juegos de Azar y las apuestas, lejos de ser entretenimiento, promueven adicciones que destruyen la estructura emocional de los ciudadanos y lastran las economías de las familias. El vicio del juego, como todos los vicios rompen la autoestima de quienes se enganchan, y les inhiben de su vinculación y de sus deberes sociales, familiares y de convivencia con la realidad. Es por eso que delinquen o se convierten en criminales.
Controlemos, democráticamente, los Juegos de Azar y las apuestas, tanto las legales o las ilegales. Coloquemos tasas Fiscales sobre todas las modalidades de Juegos, afín de garantizar los fondos, los arbitrios y las contribuciones económicas, que necesitamos para remediar los daños humanos, espirituales y sociales que provocan los Juegos de azar y las apuestas, sobre la vida humana.
Frenemos el auge y el alarde que tiene la violencia, la delincuencia y la criminalidad organizada en las bancas de apuestas. Porque estas empresas sirven para ocultar el dinero para financiar las operaciones de los delincuentes, y ocultar el dinero que producen delitos y crímenes como el narcotráfico, la corrupción política y el soborno.
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