miércoles, 4 de noviembre de 2015

ASPIRANTES A MAESTROS QUEMADOS (POR FERNANDO SIBILIO)



Anunciaba el Ministerio de Educación los resultados de unas pruebas de evaluación, aplicadas a 36,884 profesionales, quienes postulaban a plazas de maestros, y cuyos resultados arrojaron un balance indeseado de un 69%, de reprobados.

Participaban egresados de unas veinte universidades de todo el país, con un saldo de un 31%, de aprobación.  Una cifra que da visibilidad a las precariedades del Sistema de Enseñanza Superior.
Establecer conclusiones por unas pruebas que, en lugar de evaluar, juzgan, es una aventura peligrosa.  Aunque, como punto de partida para una investigación es una evidencia muy interesante, puesto que el futuro de nuestras generaciones está en función de la formación del magisterio.

Preferimos concentrarnos en el origen de estos lastres pedagógicos, didácticos y metodológicos de toda la educación dominicana.  Es que estamos frente a una gran desconexión científica, tecnológica y cultural en cuanto a la inteligencia y el capital social acumulado por la humanidad, en los últimos 50 años.

Padece el Sistema de Enseñanza un déficit dialectico en el discurso político educativo. Todavía pensamos, que el estómago trabaja para el cerebro, cuando es todo lo contrario.  Ignoran los políticos y los institutos superiores de educación que el conocimiento esta fuera de la cabeza, que en el cerebro solo están  los significados.

Soslayan, los políticos y las universidades, que la inteligencia humana, en su dinámica ha creado nuevos significados para la vida, nuevas formas de vivir, nuevas formas de vincularse y nuevos métodos para ampliar la posibilidades de vivir.

Sería saludable que pensásemos en los conocimientos y las informaciones, de las cuales disponen un niño hoy, al momento de ingresar a la educación inicial.  El niño que entra al ciclo básico hoy dispone de unos conocimientos, que un bachiller en el año 1980, jamás lo imaginaria.  Un celular de última generación está al alcance de un niño de 5 años, unas aplicaciones prácticas de los conocimientos teóricos de: Lógica, números binarios, algoritmos y análisis combinatorio en los años 90. Unos conocimientos que en esa época eran de avanzada, son  hoy, una obsolescencia.

Carece la Política y la Educación Superior, claro está, en estos resultados, de la metodología de investigación, de la creatividad y de la innovación para anticiparse, a los cambios que la inteligencia, en su dinámica de expansión permanente, ha provocado en los hábitos afectivos, en los hábitos cognitivos y en los hábitos operativos de la población y la sociedad.  Acá está clave para conocer la desconexión científica, tecnológica y cultural de nuestro Sistema de Enseñanza.

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