Eran claras las molestias que sentía el Poder Político y Social, con los pronunciamientos de los Prelados Católicos, tanto en los términos de la Carta Pastoral Mariana como con las Homilías del mismo día de la celebración de la fiesta dedicada a la Virgen de la Altagracia, Patrona del Pueblo Dominicano.
Pedía Monseñor Bretón, Arzobispo de Santiago: No Votar por Políticos Sinvergüenzas, Vagabundos y Corruptos, pero iba más lejos, respaldaba que se pusieran, en las cuatro esquinas del país, las listas de los candidatos a quienes la población nunca debería votar. Es decir, que recomendaba revisar las conductas de cada uno de los políticos que pretendían ser electos.
Sentían, los Obispos, los riesgos que, para la población, y para la propia iglesia, representaban el debate sobre el aborto, los derechos de los homosexuales, y los pasivos sociales, políticos, económicos y de seguridad pblica. Sabían de la complicidad y de la contumacia del Sistema Político, con estas políticas que buscan modificar las creencias, los sentimientos, los deseos y las necesidades de la población, para implantar los modelos multinacionales y liberales de sociedad y de convivencia. Están al tanto, los obispos, que en la operación electoral de los últimos años, los resultados políticos, económicos y sociales son de suma cero.
Conocen que en las elecciones ganan quienes son favorecidos con los cargos, pero la población y la sociedad lo pierden todo. Aspiran, los Obispos, al igual que toda la población, a que los resultados electorales sean de suma variable, donde la población y la sociedad salgan ganando en cada proceso electoral.
Produce vergüenza ver un Sistema Político ofrecer los Derechos Sociales, Políticos, Económicos y Culturales de la población como propuestas de campaña electoral. La Educación, los servicios sanitarios y de salud, la vivienda, la seguridad pública, los servicios telefónicos, la energía eléctrica, la aplicación de una justicia distributiva, entre otros, son la obligación de un Estado para con sus ciudadanos, nunca una gracia de un Presidente, ni de un Senador o de un Alcalde.
Ven los Obispos la dilapidación de los fondos públicos y el enriquecimiento, sin sanción, de los Funcionarios, mientras 168 personas mueren de dengue, en solo 10 Meses. Pero es fácil pagar más de dos Millones de pesos por un Aula de Clases, cuando un apartamento económico cuesta RD$845 Mil Pesos. Pues es peor, ver en la remodelación del Hospital Darío Contreras, que un contrato de RD$815 Millones, termine con más de RD$1,500 Millones de pesos, sin ninguna explicación ni sanción.
Profetizan los Obispos que quienes ganan las elecciones, una vez en los cargos, descubren que su triunfo costo RD$187,000 Millones, en déficit fiscales, para que las poblaciones y la sociedad los cubra con aumento de impuestos estos abusos del Sistema Político.
viernes, 22 de enero de 2016
LA PREDICA CATOLICA ENCRESPA AL PODER POLITICO Y SOCIAL (POR FERNANDO SIBILIO)
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