martes, 22 de marzo de 2016

LA MUERTE DEL RECTOR, OTRO ATAQUE PREVENTIVO DEL PODER POLITICO (POR FERNANDO SIBILIO)



Existen el terror que carece de intención, con el que provoca un terremoto, y el que es incitado voluntariamente con un fin estratégico de provocar temor. El asesinato del ex rector Aquino, es la utilización del miedo para alcanzar fines políticos o electorales.

Tiene esta muerte un encargo, prevenir a determinas personas para que actúen de determinada forma. Esta clara, que el o los terroristas, más que hacer daño, buscaba sojuzgar a otra persona. Su blanco era otro y esta se convierto en una baja colateral. Queda demostrado con esta muerte, la de Santiago y la de Barahona, como el miedo está presente en casi todas, las operaciones del poder político y social.

Es un ataque preventivo de grupos operativos en sus pugnas por cuotas del poder político y social. Muestran, sin misericordia, su gran capacidad de hacer daño, desde las vocalías y regidurías en los municipios, pero también desde las Diputaciones y Senadurías. Nunca olvidan el asesinato del Senador Darío Gómez.

Sigue siendo una ventaja en el sistema de poder político y social dominicano atemorizar. Es que la legitimidad de la amenaza depende de la legitimidad del objetivo. Lo pudimos ver en el ataque preventivo de Danilo Medina, contra Leonel Fernández. Uso los escándalos de corrupción  de sus allegados, para deslegitimarle y, luego, atacó con Quirino, y nadie cuestiono la legitimidad de la amenaza, ni del miedo que uso contra Fernández.

Dar miedo ha sido muy rentable para estas pandillas gremiales. Disponen de rentas y amnistías o indultos penales. La estela de muertes, mutilados y heridos provocados por estas huestes infernales en los últimos años. Pasan de cientos, sin que, hasta la fecha, se conozca alguna sanción ejemplar en unos de los tribunales, por los daños causados a nivel nacional. Contemos tres muertes en el muelle de Boca Chica, ¿Que tribual tiene estos casos?

Pueden sobornar jueces con la asistencia de funcionarios políticos, y de ex funcionarios del poder judicial. Los casos están diluyéndose en los tribunales. Varios jueces cuestionados por recibir soborno de un Regidor, que es parte de la monserga que ataco al Rector, coordinado, desde las altas instancias del poder político y social. El arma usada en la muerte del ex rector fue asignada por un Jefe de la Policía Nacional, en el año 2006, y un ex Coronel de la Policía está imputado.

Imponen esta tiranía como compensación a la anarquía de los Partidos. Líderes incoherente, sin principios políticos, ni dialéctica en sus discursos, dominan el sistema político. Pero como nos dice Gabriel Marcel, en su ensayo filosófico sobre la coherencia: “Quien no vive como piensa, termina pensando cómo vive.”

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