Rogamos, una vez más a las autoridades revisar sus argumentos, en su ocupación de la violencia que genera la unión de parejas. Seguir con la ideología de género- machismo o feminismo- sirve de poco, cuando tratamos este episodio de violencia, y al examinan el caso de una mujer celosa que en pedro Brand, mato a otra de seis puñaladas.
Son realidades que sobrepasan el en toque arquitectónico o sociológico del sistema penal. Es que hoy se unen personas libres, donde cada una aspira a su propia felicidad, pero en un contexto que implicas lastrar la felicidad del otro. Ninguno de los dos quieren asumir el uso interactivo de la inteligencia social que posee y crea la pareja: compartir el pensar , el hablar y el sentir.
Vivimos un tiempo de glorificación de los triunfos individuales, en desmedro de las metas compartida. Es la individualización de las esperanzas comunes lo que ha quebrado las instituciones y a la propia sociedad, aunque la expresión más dramática la encentramos en la familia. Es en la relación de parejas donde estamos sufriendo las más dolorosas muestras de esta animalización de la vida humana .
Devaluamos la relación de pareja a la condición de una cosa. A un mero contrato donde se intercambian cosas, las cuales negocian al mismo nivel .priman dos voluntades: la unión o la separación ,pero cada uno, trata de conseguir y mantener su espacio de libertad a salvo, por si acaso.
Piensan, ambos, en el fracaso, y es esto lo que convierte al matrimonio en una empresa riesgosa. En la que ,ni él ni ella, quieren invertir. Entran los valores que crea la unión en un segundo o tercer plano, según convengan materialmente a la relación.
Pierde la vida, el ingeniero, porque se entera de que su esposa , medico ,mantienen una relación sentimental con uno de los visitadores, siente miedo, celo y duelo. Miedo de perder el amor de su mujer, celo de que la mujer que ama este en otras manos y duelo por la pérdida de la mujer y del hogar. Todos estos sentimientos se convierten en deseos, y toman el control de compartimiento del ingeniero. Persigue y acosa al visitador hasta que se produce el desenlace fatal.
¿Dónde está el machismo o el feminismo? Es que el amor como deseo que es tiene fecha de caducidad, pero para sostenerse en el tiempo necesita de otros sentimientos que le den fortaleza y vigencia , son esos sentimientos los responsable de construir los puentes espirituales entre la razón y las emociones que sienten el individuo.
Confundimos la excitación sexual o, la dependencia sexual, con el amor, porque tenemos vacíos en nuestro inteligencia, por la precariedad en el entendimiento que dejaron la familia, la escuela, la iglesia y la convivencia social.
Proponemos que el Estado incluya dentro de cualquier programa de contención de la violencia generada por el hogar o la familia, fijar el foco de atención en el control y la autorregulación de los afectos , y en los límites que deben tener las personas en la satisfacción de sus deseos.
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