domingo, 6 de marzo de 2016

MARGARITA VICE Y LEONEL SIGUE EN PICADO (POR FERNANDO SIBILIO)



Aceptaba la Doctora Margarita Cedeño de Fernández, la candidatura a la Vicepresidencia de la República, a solicitud del Presidente Candidato a la reelección, Danilo Medina.  Una jugada maestra, de puerta para afuera en el Partido de la Liberación Dominicana, pues daba la sensación de unidad de todas las fuerzas.

Quedaba el rabo por pelar, puesto que los fines políticos hay que construirlos. Esta candidatura es un medio electoral nunca un fin en sí misma. Es decir, que debería perseguir objetivos superiores de poder y valores superiores en el dominio del poder posicional.

Empobrece esta candidatura el liderato político de Leonel Fernández, siembra desconfianza política entre sus socios y sus seguidores; y busca envilecerle frente a la población. Pues es su esposa, la que legitima todas las indecencias que se usaron para sacarle del juego y de la arena política.

Consideramos que el matrimonio Fernández-Cedeño es una pareja de éxito.  Hasta ahora han demostrado que cuando no están de acuerdo, son capaces de permanecer conectados y comprometidos entre sí.  Con lo cual, ella tendrá que suponer la montaña de interrogantes que esta decisión despierta.

Acepta la sumatoria cero la Vicepresidenta, en su relación política y matrimonial con Leonel Fernández, puesto que lo que ella gana con ser la Vicepresidenta del Presidente Medina, lo pierde su esposo y el aspirante a la presidencia Leonel Fernández.  Las parejas políticas se mueven siempre siguiendo una relación de simetría básica, que nunca debería afectarse, ni con los triunfos o con las derrotas.  Esto ha sido así hasta hoy, al menos, por parte del Doctor Fernández.

Deberían pensar los seguidores y socios del Doctor Fernández, si acaso, ganan empoderamiento en el campo de poder del partido, con la decisión de la Doctora Cedeño. Es que en las actividades y operaciones electorales se desprecian a connotados dirigentes leonelistas, miembros destacados del Comité Central y de las direcciones provinciales.

Renuncia la Vicepresidenta a la suma variable, un escenario donde los dos, Leonel y Margarita, salieran ganando. Pero, mejor aún, si se hubiera ocupado, cuando menos, en dejar ver al público, que su aceptación respondía a un acto de amor o de solidaridad con su esposo, más que con el Presidente del partido. El mejor ejemplo de lo que decimos, lo podemos ver en los vientos huracanados que han sacudido a los Clinton.

Recordamos a quienes tienen la generosidad de leer estas líneas, que el poder posicional de Doña Margarita le viene dado, del capital de poder de su esposo.  Ese poder está regido por ecuaciones locales y de campo, por la confianza y el clima emocional entre los cuerpos que constituyen el campo de poder político y el posicional. Pues son determinantes, para que el día que Doña Margarita quiera ir a un concierto, el Doctor Fernández quiera ver un juego de la NBA.

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