domingo, 6 de marzo de 2016

PILOTOS FRANCESES Y PELOTEROS CUBANOS FUGADOS (POR FERNANDO SIBILIO)



Hacen alardes las autoridades de sus excelentes vínculos internacionales, con el apresamiento, en Egipto, del ciudadano francés, Christophe Naudin, acusado de ayudar a escapar de suelo dominicano, a dos pilotos franceses condenados a 20 años de cárcel, por un tribunal dominicano.

Celebraban la llegada del Señor Naudin, después de ser extraditado desde El Cairo hacia el Aeropuerto Internacional de las Américas.

Sería sometido a la justicia por varios delitos: Tráfico Ilícito de Inmigrantes y Trata de Personas. Pues este Señor había participado en el escape del país y posterior traslado a Francia, de los pilotos franceses Bruno Odos y Pascal Fauret, apresados con 700 kilos de cocaína, en Marzo de 2013, en el Aeropuerto Internacional de Punta Cana.

Daba rienda suelta a su facundia burocrática, el Procurador Domínguez Brito. Aseguraba las garantías del debido proceso al prevenido. Decía que lo ocurrido era inadmisible en un Estado de Derecho, que carteles internacionales se burlaran de las autoridades. Quedaban bien las palabras, en la mampostería procesal del Sistema Penal Dominicano.

Dejaba ver los sentimientos contradictorios que le embargaban, la culpabilidad y la vergüenza.  Sentía culpabilidad con la fuga de los pilotos, pues, aunque nadie le ha sancionado por sus omisiones, tenía claro, en su conciencia, que el ciudadano francés, recién apresado, por sí solo, le era imposible tramar ese escape, en lancha rápida, sin la colaboración del sistema penal y de las fuerzas de seguridad del Estado.

Alquilar una lancha, abordarla en un puerto o en una Marina Turística, salir de ese puerto por el mar con una ruta y carta de navegación es imposible, sin la complicidad y la contumacia de fiscales, jueces y de las fuerzas de seguridad del Estado. Dos condenados a 20 años, que estaban en sus casas, con una gracia técnico-jurídica de fiscales y jueces. Salieron sin la supervisión e inspección de la Armada, de Migración y de Aduanas.
   
Ocurre lo mismo, con los dos peloteros cubanos que desertaron de la representación de ese país, que participo en la Serie del Caribe. Fueron “ayudados” por oficiales de la Fuerza Aérea de la República Dominicana, a dejar su delegación, trasladados a la República de Haití, en vehículos con placas oficiales de esa misma institución militar, pero solo se conoce una persona responsable de este hecho criminal. Las mismas violaciones con las cuales acusamos al ciudadano francés, se cometieron con estos dos peloteros cubanos, pero la Procuraduría, ni siquiera ha formulado un expediente, como resultado de alguna investigación.

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